Hace semanas que no enciendo la(s) consola(s), ni tan solo me paso por GAF. Whats goin' on? Supongo que este mundillo cada vez me tiene más harto y cada vez me importan menos juegos... a excepción de Uncharted 2, el único título que voy a disfrutar de aquí a 2010.
Secuelas innecesarias, refritos odiosos, decepciones a mansalva. Incluso Scribblenauts me ha resultado tedioso. Pero no, realmente esta entrada no trata sobre videojuegos, sino sobre el séptimo arte, también víctima del estancamiento de ideas y de la recesión económica.
Hará un par de años recomendé no perderse REC. Hoy acabo de regresar de ver la segunda parte y por mucho que me pese, aconsejo evitarla a toda costa.
Resulta imposible tratar de crear una historia coherente a partir del nulo hilo argumental de la primera parte. Si la escena final de REC ya estaba cogida con pinzas, ahora resulta que incluso buscan una explicación científico-religiosa a lo ocurrido. El resultado: escenas absurdas, situaciones que rayan lo ridículo, una subtrama totalmente innecesaria y un final que podría considerarse hasta cómico. Olvidad la tensión, ni siquiera hay sustos fáciles y el uso de las cámaras resulta cansino.
Si REC podía considerarse un simple survival horror frenético al estilo de RE4, REC² vendría a tener la profundidad argumental de RE5. Una pena.